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miércoles, 23 de marzo de 2011

El Plan CEIBAL en la Educación Pública: tecleando bajo las chapas

El Plan CEIBAL en la Educación Pública: tecleando bajo las chapas




La educación pública uruguaya viene arrastrando falencia de distinta índole desde hace décadas (deformación profesional, multiempleo, condiciones edilicias ruinosas, burocratismo, falta de recursos económicos y humanos, autoritarismo, etc.), lo que junto a la degradación social y a las continuas peripecias económicas del país, han llevado a una situación grave y lamentable que se refleja en cifras tan duras como elocuentes. El 46% de los niños uruguayos nace bajo la línea de pobreza, uno de cada tres jóvenes que ingresan a secundaria no culmina el bachillerato. Hay en el país 100.000 jóvenes entre 14 y 24 años que no estudian ni trabajan.
Las últimas pruebas Pisa aplicadas a estudiantes de primaria y secundarias indican que el 42% de los estudiantes uruguayos de 15 años no tienen las habilidades básicas en lenguaje para continuar los aprendizajes y para integrarse productivamente a la sociedad, mientras que en Matemática ese guarismo llega al 48%. UNICEF indicó que Uruguay tiene 20 años de atraso en materia educativa.
Otro dato reciente (2011), indica que de las 2.236 escuelas del país, 500 presentan problemas edilicios de todo tipo. No se hizo ninguna reparación en los meses de vacaciones.
Ante esta situación, la respuesta estatal parece ser: “arréglense como puedan, lo prioritario es impulsar el plan CEIBAL, lo otro puede esperar”. Decimos esto, porque se tienen proyectos, planes y cronogramas estipulados para este plan, con una previsión que asombra para un sistema caracterizado por su lentitud, burocratismo y alto grado de improvisación.

Parece que el frenesí por digitalizar e informatizar el sistema es la máxima consigna (hasta la lista de asistencia será digitalizada). Muy bien, parece que avanzamos rumbo al primer mundo tecleando la ceibalita y sumergiéndonos en el universo virtual. Pero, del resto de los problemas ¿qué? También los vamos a resolver tecleando. Los niños nacidos de madres que no se alimentaron, ni se alimentan debidamente, tienen un daño neuronal irreversible provocado por la falta de mielina (sustancia que recubre las terminaciones nerviosas), que al no ser formada en los primeros cuatro años de vida del ser humano, por causa de una deficiente alimentación, luego no puede recuperarse. Y es una de las principales causantes del retraso cognitivo de la población infantil pobre, (no obviamos por supuesto, las condiciones de vulnerabilidad social e inestabilidad familiar que también actúan).
La brecha entre pobres y ricos se acrecienta y en cuanto a educación, cuando un padre del decíl económico más bajo de la población gasta $1 en educación, el padre del decíl más alto gasta $88.
Esa diferencia abismal no se arregla con ser usuario de digital, máxime cuando estas prácticas educativas no son recomendables en menores de 12 años, ya que estudios de investigación realizados en EE.UU. y Rumania donde se desarrollaron planes semejantes a éste, arribaron a la conclusión de que los alumnos mejoraron sus destrezas informáticas, pero bajaron significativamente sus rendimientos en Matemática y Lenguaje. El hecho de que los niños se lleven la máquina a sus hogares, donde los padres por razones laborales no controlan su uso, hace que pasen horas dedicados a juegos virtuales, descuidando el tiempo de estudio, con los consabidos resultados.
Por otro lado, el Estado uruguayo lleva gasto más de 150 millones de dólares en el plan CEIBAL, con este monto podría haber construido 150 escuelas de tiempo completo, o reparado algunas otras , por ejemplo.
¿No se estarán errando las prioridades? ¿No será contraproducente avanzar y gastar en algo que no se sabe bien si funcionará, mientras no se atienden carencias básicas arrastradas por décadas?
Antes que reducir la brecha digital, ¿no habrá que reducir la brecha de los ingresos, de la alimentación, de la vivienda, etc. O para los niños pobres, ¿solo quedará el consuelo de conformarse tecleando bajo las chapas de alguna casilla desvencijada de las zonas marginales de nuestro país?

Maestro Boris Caballero

jueves, 7 de octubre de 2010

Críticas a Halloween

Si bien la celebración de Halloween está muy impulsada por el lado comercial, ya que es una oportunidad para la venta de golosinas, accesorios, disfraces, para realizar promociones, etc. Tiene algunos aspectos negativos que se deben considerar. Lancelot Bryan describe los siguientes:


EL DAÑO DEL HALLOWEEN


es necesario que revisemos los significados y las consecuencias que trae para nosotros, nuestras familias y la sociedad, la celebración del Halloween. Son varios los aspectos que debemos estudiar pero al menos aquí trataremos tres de ellos.

Halloween enfatiza la violencia y la muerte

El 6 de Enero de 1988 en California, la conocida periodista Ann Landers escribió unacolumna titulada 'Los padres deben atacar la violencia'. En ella se relataba un episodio en el que una maestra de cuarto grado les pidió a sus estudiantes escribirun breve ensayo de lo que más les gustaría hacer en Halloween. El 80 % de sus estudiantes de 9 años de edad expresaron que desearían 'matar a alguien'. Estas ideas los niños las han sacado de la TV y Halloween está desensibilizando a nuestros niños con la glorificación de la violencia, muerte, mutilación y sangre. Considere por 3 un momento las películas 'Pesadilla en la calle del Infierno', 'Halloween' y 'Viernes l3'. Éstas son muy populares para ser vistas en la fiesta de Halloween. En estas películas se expone el sadismo, la violencia sexual, satanismo, tortura, mutilación y los más extraños asesinatos que lleva inconscientemente a nuestros niños a copiar esos comportamientos.

Halloween enfatiza el horror y el miedo
Para un niño una visita a una 'casa embrujada' creada para Halloween podría ser unapesadilla. El sicólogo Marvin Berkowitz, de la Universidad de Marquette dijo: 'Algunas casas embrujadas pueden incluso espantar a un adulto; los niños deberían entrar aellas con un correcto estado mental' y recomienda que los padres 'deben hacerlesaber al niño que puede ser traumatizado con una experiencia como ésta'. Un trágico producto del miedo, en la vida de los niños a temprana edad y en la adolescencia, es el interés e involucramiento en los fenómenos sobrenaturales de lo oculto.


Halloween enfatiza lo oculto

 Halloween es dañino porque atrae las personas a lo oculto. Muchos niños son introducidos a prácticas ocultistas en las fiestas del Halloween, y atraídos a lo oculto por el poder que les ofrece. Otros lo ven como el mayor significado de la rebelión
contra los padres. Personas que nunca se involucrarían en prácticas ocultistas en otro tiempo, lo experimentarán en fiestas de Halloween con sesiones, tablas de Guija, levitación y otros rituales. Hace algunos años se detectaron instrumentos corto punzantes en las golosinas. Estadísticas reportan un incremento en las desapariciones de niños durante las fechas próximas a la celebración del Halloween

martes, 17 de agosto de 2010

El futuro de la educación

miércoles, 11 de agosto de 2010

Estudiar la actualidad

Enrique Ortega Salinas plantea la necesidad de crear una materia para secundaria donde se estudie la actualidad.



Enrique Ortega Salinas autor de varios libros como "Secretos de un calculista" "Inteligencia Extrema" "las reglas de Antonio", es un conocido calculista uruguayo, que ha batido Records Guinners memorizando naipes y números de muchas cifras. En su libro "Inteligencia Extrema" plantea  que en la enseñanza secundaria debe haber una materia que trate la actualidad.
Esto es algo que en el actual sistema educativo no esta contemplado. Se dedica mucho tiempo al estudio de la historia pero poco se estudia sobre el presente. No significa esto que se deba eliminar horas dedicadas al estudio de  la historia, ya que la instrucción en esta ciencia social es fundamental. El comprender las causas que forjaron nuestro presente así como aprender de los errores y aciertos que ha cometido la humanidad son razones más que suficientes para dedicar tiempo para la historia.
Sin embargo no se puede desconocer el presente. Es este el tiempo en donde estamos viviendo  y por eso hay que conocerlo, hay que comprenderlo, hay que dominarlo. Recuerdo cuando yo estaba estudiando economía y estalló la  crisis financiera pero ni si quiera se la mencionó en el aula. Creo que se perdió una valiosa oportunidad instructiva, donde las consecuencias no parecerían tan ajenas y donde era más fácil visualizarla.
Crear una materia que trate la actualidad permitiría tratar los temas que hacen a nuestro presente. Conocer las relaciones económicas, los conflictos bélicos, las situaciones políticas, los descubrimientos actuales, y otros tantos puntos que se podrían agregar.
Muchos dirán que para eso están las noticias, esas son personas  que no sabe que entre los adolescentes no esta arraigada la cultura de mirar noticieros ni de leer diarios.
Fomentar el análisis y debate de temas actuales, tanto como el conocimiento de el mundo en que vivimos, formaría personas más capaces de decidir y de actuar y  eso también es un objetivo por el cual se educa.
Conocer los mercados de trabajo ampliaría la capacidad de tomar una mejor decisión por parte de los alumnos sobre que estudiar y esto también se podría ver contemplado en dicha materia. De esta manera se estaría preparando al estudiante para que cuando le llegue la hora de trabajar pueda insertarse de forma rápida y no que se encuentre con un mercado laboral que ya no tenga espacio y que él no lo sabía de antemano. Brindarle la oportunidad de conocer el mercado laborar de antemano volvería su elección educativa más responsable y libre contribuyendo con los objetivos de la sociedad. Despues de todo ¿Para qué futuro educamos?



 

sábado, 17 de julio de 2010

Educar o Aguantar en el Aula

No sólo el aula es un sitio para aprender

¿Extener el horario escolar singifica más de lo mismo?


Muchas veces he escuchado la expresión “es mejor que los niños y los jóvenes estén en los centros educativos que en la calle”, sin dudas que esta afirmación es muy acertada. Pero hasta qué punto el centro educativo deja de ser una institución de enseñanza para transformarse en una “aguantadero” o guardería de niños y jóvenes.
Tanto en el ámbito público como en el privado se propone aumentar la carga horaria de los alumnos como solución a varias de las necesidades y realidades sociales existentes – delincuencia, fragmentación social, abandono, dificultades de aprendizaje, ampliación del currículo escolar, aumento cualitativo de la demanda educativa, extensos horarios de trabajo de padres y adultos responsables de los menores, etc…- Todas muy válidas y de distinta índole.
Cuando se trata este tema muchos docentes se niegan y se les “achaca” (acusa) socialmente de no querer trabajar más horas y de estar mal acostumbrados a jornadas cortas… No voy a negar en este artículo que muchos docentes desean trabajar menos horas, ¿quién no? Y que además les molestaría aumentar la carga horaria… Pero seamos sinceros y vayamos al grano la mayor problemática a la que se enfrenta la extensión del horario escolar es otra.
¿Por qué el simple hecho de aumentar el horario escolar lo garantiza una mejora educativa ni social?
Sencillamente porque más tiempo no significa más calidad educativa.
Las escuelas recogen alumnos con una inmensa problemática social y familiar, muchos de ellos carecen de los hábitos más simples de higiene, alimentación y convivencia –sin escapar ningún sector social- así como de la contención familiar necesaria para el desarrollo de un “psiquismo” sano o en otras palabras para la conformación de un individuo saludable física, mental y emocionalmente. Podría pensarse entonces que la mejor solución para esta realidad que nos desborda es justamente aumentar el horario en que los alumnos se hallan en el centro educativo a fin de brindarle todo aquello que su familia no le proporciona. ¡Grave error!, el docente, más específicamente, el maestro o profesor, no es un profesional formado para cumplir el rol de padre o madre. Más allá de los esfuerzos que muchos realizan y que merecen nuestro mayor reconocimiento, la función del docente no es un “apostolado”, en la que muchos se basan para cargarles al hombro cruces que no les corresponden.
Son profesionales que trabajan igual que otros para vivir de los ingresos que les proporciona la tarea que realiza. Existe una mala concepción social de que la única recompensa de un docente es ver a sus alumnos crecer como personas.
La preparación que recibe este profesional es de formador, de educador, de brindar a los alumnos estrategias de aprendizaje, o más bien debería decir, de poner a los alumnos en situación de aprendizaje –aplicando el concepto de situaciones a-didácticas de Brousseau, al cual me sumo- y procurar que construyan conocimientos significativos. Es cierto que los conocimientos que procuramos transmitir o construir con ellos no son sólo los aportes de distintas disciplinas científicas (matemática, lenguaje, física, química, historia, geografía, etc.) sino también un cúmulo de valores sociales que nos hacen como “personas”. Por eso hace un buen tiempo se puso de “moda” hablar de contenidos educativos conceptuales, procedimentales y actitudinales – según nos explica Pozo- , siendo estos últimos los que parecen más carentes en nuestra sociedad global. No discrepo con esta idea, cuando un docente enseña: forma, y le debe dar suma importancia a la carga de valores sociales que procura favorecer en sus alumnos. Esto no es más que la función de agente de la socialización que tiene y que tanto le pesa –de la que nos hablaba el “viejo y querido” Durkheim. Pero esta función no es la única que posee, también está formado para brindarle a sus alumnos conocimientos que la humanidad en su conjunto a recogido y que parecen quedar en segundo plano frente a la realidad de una extensión horaria que busca solucionar problemas de índole social y no tanto educativos, y que además carga a los docentes con un peso para el que no están ni preparados ni dentro de su rol.
Muchas veces he sentido el deseo de gritar. ¡No quiero ser padre de mis alumnos, quiero ser su maestro! Jamás asumiría una responsabilidad que no me compete, ayudar en la tarea claro que sí, pero ocupar un rol que sería tan nocivo para el alumno como la ausencia del mismo, eso sí que no lo deseo, ni para mí ni para ningún docente que se precie. Ser padre o madre es para toda la vida en cambio ser docente dura un año lectivo.
Si vamos a extender el horario hagámoslo con coherencia, brindándole a los alumnos una mayor oferta educativa y locativa. Tampoco construyendo más salones se arreglan las cosas, sino ampliando los espacios educativos –gimnasios, talleres, teatros, campamentos, bibliotecas- que en muchos casos pueden estar fuera de la escuela.
Cuando el horario se extiende la escuela corre el peligro de convertirse en una cárcel para los alumnos que se sienten bajo control y para el docente que lo vivencia como carcelero. No es novedad mía que los centros educativos tienen mucho en común con las cárceles ya lo decía Foucault; por ello es preciso extender la oferta educativa, sustancialmente.
Extender el horario sí, pero no bajo la simple tutela de los docentes en el salón de clase. Extender en horarios, significaría que se extiendan también los espacios, físicos y de participación. A qué me refiero, a que se construyan centros recreativos, deportivos y de asistencia psicológica. Donde convivan docentes, médicos, psicólogos, asistentes sociales y otros profesionales vinculados a la problemática que queremos atacar. No mandemos a los docentes a “la guerra con un tenedor” y creemos un falso discurso político de “más educación igual a mayor carga horaria”, depositando cruelmente la responsabilidad del total éxito de proceso de socialización en los docentes y ya no en otros miembros de la sociedad.
Conozco un excelente profesor de literatura, calificado y efectivo, trabajaba en un centro educativo complejo socialmente desfavorable. Un día me dijo tuve que hacer a un lado los mejores autores de la literatura mundial para enseñarles a mis alumnos como lavarse los dientes… Veamos las cosas desde esta perspectiva, ¿aquel docente que ama las letras, las artes o los números, que tiene la habilidad de cobrarlos de significado para sus alumnos, merece la frustración de tener que dejar de lado aquello para lo que se formó para tomar un rol que no le compete y para el cuál no recibió ningún tipo de preparación? Sin dudas que no, no lo merece y no debe ser de ese modo, porque entonces estamos limitando el conocimiento de la humanidad a unos pocos…
Si queremos atacar una necesidad de aumentar la oferta educativa hay que hacerlo sustantivamente, es decir, cuantitativa y cualitativamente. Es importante además integrar a los padres y adultos responsables a fin de ayudarlos en la tarea de formar a sus hijos y no sólo hacerla por ellos.
También es preciso poner a disposición de los alumnos, docentes y otros profesionales recursos reales y no ficticios. Quien no sintió satisfacción cuando le informaron que un psicólogo trabajaría en vuestro centro educativo y luego sintió la frustración cuando le dijeron que sólo era para orientar a los docentes en “algunos casos puntuales” y que no trabajaría con los alumnos directamente. ¡Vamos! Dejemos de hacernos trampas al solitario, debemos poner de verdad todos los recursos profesionales disponibles al alcance de nuestros alumnos si en verdad queremos una mayor educación una mejor integración social. Sin menor importancia son los recursos físicos que hacen y crean a un buen ambiente educativo, para qué tener un aula llena de computadoras (ordenadores) si después no hay un profesor calificado, ni un servicio técnico disponible… Sin duda que requiere un esfuerzo económico, estructural y social de parte del Estado y de toda Empresa Educativa Privada, un esfuerzo en el que los decentes acompañen pero no en el que sean los únicos en la batalla. Valdrá la pena ese esfuerzo colectivo si lo que pretendemos en mejorar la calidad educativa y social y no tan sólo crear espacios de depósitos de menores y de responsabilidades de sus adultos a cargo.
Finalizo con la reflexión de un querido alumno: “Maestro podemos venir otro día a la biblioteca municipal así perdemos tiempo de estar en la escuela”. Me uno a este alumno y digo: Ojalá perdamos más tiempo de escuela y recuperemos más tiempo de otros espacios educativos significativos…

Mtro. Carlos García Egures

lunes, 17 de mayo de 2010

Cómo educar en el Siglo XXI

Este video invita a la reflexión sobre la educación y el uso de los avances tecnológicos que hacen de hoy una vida distinta.
Wikis, blogs, podcast, las redes sociales, los programas, internet, etc son herramientas a las cuales hoy se puede acceder y usar con fines educativos.

lunes, 15 de febrero de 2010

Los productos sociales y culturales de la sociedad capitalista: el pan nuestro de cada día.

Está en todos los discursos: “Se necesita más educación para evitar la violencia, la desintegración social, la marginación, la delincuencia,...” Es una consigna histórica, casi un cliché trillado y repetido; una obviedad y un caballito de batalla de políticos, filósofos y parlanchines de todo tenor. Entonces cabe preguntarse: ¿en qué consiste la educación? ¿Qué tipo de educación es necesaria para un intento con pretensiones de éxito frente a estos problemas? ¿Qué otros factores se deberán aglutinar junto con lo estrictamente educativo, a modo de conformar una alianza cultural que asegure progresos en el sentido que se busca? ¿Se está realmente dispuesto a un esfuerzo radical y decidido (y por demás necesario) para promover una revolución cultural y un cambio profundo de las estructuras sociales y mentales que sostienen y retroalimentan estas problemáticas? ¿Se seguirá apostando por medidas causi-estériles, cortoplacistas y aisladas, que se saben de antemano insuficientes?
Para hacer un análisis medianamente responsable es necesario ir a la base, a la raíz (aplicar el correcto significado de la palabra radical, satanizado tendenciosamente por los conservadores).Y la raíz, la esencia, es el ser humano y su organización social. El ser humano y el conjunto de estructuras que conforman la realidad existencial.
¿Qué rasgos distintivos presenta la sociedad uruguaya actual y las personas que la conforman? ¿Cuáles son los problemas más acuciantes para esos conglomerados humanos? Dos preguntas claves para comenzar a pensar y a vislumbrar respuestas que vallan garabateando un horizonte de alternativas viables y sustentables al desafío que hoy se plantea: ¿qué y cómo puede hacer la educación para lograr cambiar las condiciones sociales, para ir a la construcción de una sociedad más justa, inteligente, culta, sensible y humana?
Sabido es que la sociedad uruguaya, así como la de la totalidad de los países capitalistas está conformada por clases sociales, pero los grandes problemas que presentan involucran a su conjunto (a todas las clases) de una u otra manera. Pongamos un ejemplo: en el problema de la delincuencia, no solo las personas marginales y con escasísimo nivel cultural son la matriz del asunto, también un ciudadano de clase social alta, con alto nivel educativo pero esencialmente egoísta, individualista, hedonista e insensible, también lo es. El primero es empujado al robo, la violencia y la degradación moral y física por su entrono y su realidad (marginación, miseria, falta de valores, nula autoestima, etc.) y el otro incapaz de hacer algo para tratar de evitar que otros seres humanos se sigan corrompiendo, que la brecha entre clases se siga profundizando. Es su cultura, la del consumismo y la frivolidad, la que se trasmite por todos los medio y estalla de la peor forma en las mentes más traumatizadas y alienadas por la miseria y las drogas. Es el cóctel perfecto de irracionalidad y resentimiento que desemboca en violencia bestial. Lo que pasa es que desde hace muchos años la pobreza es un problema de los pobres para las clases más acomodadas; sólo se preocupan cuando las consecuencias del problema llegan a niveles críticos y la violencia los envuelve y los martiriza llevándose vidas y bienes. Sólo ahí, parece que ponen pie a tierra, pero la reacción casi siempre va en dirección de más medidas represivas, cárceles, paramilitares, medidas de seguridad extremas. En definitiva, más desintegración social, más fragmentación, más enfrentamiento y violencia. No se atacan las causas del problema sino sus consecuencias, y la historia continúa. Eso es los que nos toca vivir hoy.
Volviendo al núcleo del análisis: ¿qué acciones educativas serían las más potentes para transitar un camino de soluciones al problema de la desintegración social, la delincuencia y la violencia en nuestras sociedades? Estoy convencido de que si no existiera ni un ser humano martirizado por la insatisfacción de las necesidades básicas, los abusos y la violencia, los índices de delincuencia serían mínimos. Tendríamos otra sociedad, mucha más plena y armónica, realmente integrada. Entonces se trata de separar, de cortar el vínculo que une a muchos seres humanos con esas condiciones espantosas que lo vuelven rápida e irremediablemente en una bestia desalmada. Pero el problema es complejo, ya que cada niño que nace destinado a esas lamentables condiciones de vida, nace en el seno de una familia portadora de nefastas influencias que se vienen trasmitiendo de generación en generación. Entonces tenemos que atacar el problema de distinta manera, según a quién esté destinada la ayuda. Como el problema no es una cuestión de todo o nada, sino de grado; tenemos que hacer llegar los medios necesarios para generar oportunidades de cambio en los adultos: correcta alimentación e higiene, empleo, mejoramiento de las condiciones de la vivienda, asistencia sanitaria, psicológica, etc. En definitiva un tremendo esfuerzo humano y económico organizado. Habrá muchos que por su alto grado de alienación y deformación rechazarán todo tipo de ayuda que les demande un mínimo esfuerzo, tal vez sean los insalvables cuyo destino estará en los centros de reclusión donde el trabajo también estará presente como método de corrección y castigo.
Pero habrán otros que estarán dispuestos a transitar el camino de la humanización, sobre todo si les hacemos comprender que de verdad nos interesamos por ellos porque los vemos como seres humanos con iguales derechos que nosotros, que queremos ayudarlos porque sentimos su dolor y su situación nos angustia, porque poseemos conciencia social y somos capaces de visualizarnos como especie, rompiendo los perimidos esquemas del individualismo.
Mientras estos procesos se desarrollan en la vida de los adultos, en los niños y adolescentes habrá que actuar como se dijo, aislándolos de los factores sociales deformantes que emanan de la urbanidad marginal, de la basura material e intelectual que irradian nuestras ciudades. Son necesarios otros ambientes, otros contenidos, otras influencias para ir creando el cambio de mentalidad que buscamos. En ese sentido el ambiente rural, la vida comunitaria en escuelas-colonias, donde se respire respeto por el trabajo intelectual y manual en forma cooperativa, comprenden un horizonte alternativo. Porque donde haya esfuerzo constante, dedicación, producción cooperativa y valores, junto a al rechazo radical ante cualquier intento de individualismo, soberbia, violencia e insensibilidad por parte de niños, jóvenes o adultos; se irán conformando las simientes de una nueva sociedad. De aquí saldrán los hombres nuevos que forjarán la nueva sociedad.
Como se dijo, esto no es sólo el problema de una clase social, sino de todos. Si bien los pobres son el eslabón más débil y el sector más vulnerable a los efectos deformantes de esta cultura antihumana y bárbara, también las capas medias y altas están afectadas. La insensibilidad, la búsqueda del placer inmediato, del éxito instantáneo, la frivolidad, la comodidad, el individualismo y la alienación atraviesan todos los estratos sociales en forma transversal. Todo gobierno serio y dispuesto a dar una lucha frontal para mejorar las condiciones de vida de la población y promover la revolución cultural se tendrá que meter con los grandes medios de comunicación. Que no son otra cosa que grandes empresas con fines de lucro, mucho más interesadas en el marketing y en promover el consumo inconsciente, que en impulsar contenidos culturales que ayuden a la gente a ser más libres e independientes respecto al mercado y sus prácticas.
Vivimos bajo una dictadura mediática alienante. Si no fuera así, como se justifican 8 o 10 horas por día de contenidos banales, chabacanería chismes y pavadas. A eso hay que sumarle la publicidad y las noticias catastróficas, el recorte policial, las novelas, etc. ¿Qué queda para la cultura, el desarrollo de la conciencia y la sensibilidad? Casi nada.
Por eso reclamamos una intervención enérgica por parte de los gobiernos, a fin de limitar este tipo de contenidos. No se trata de impedirlos, cualquiera es libre de atentar contra su salud mental y tiene el derecho a idiotizarse, pero también debe tener derecho a probar otra cosa, a tener un espectro más amplio de contenidos y propuestas para ver y oír. Lo que reclamamos es que haya más equilibrio, que la flecha de las propuestas radiales y televisivas no esté tan sesgada para el lado de la tilingería, la banalidad y el consumismo. ¿Podrá ser?
También deberá de haber más control respecto a los cyber y a los juegos electrónicos a los que acceden nuestros niños. Muchos cyber no tienen ningún tipo de filtro para prohibir el acceso a páginas peligrosas, sobre todo a pornografía (20% de las páginas Web son pornográficas). Y muchos juegos electrónicos se basan en formatos que promueven explícitamente la criminalidad, la violencia y la muerte. Es decir, aquí tenemos una fuente de antivalores peligrosísima que actúa con el camufle del entrenamiento. ¿Por qué nadie hace nada ante esto?
La clase media está mayormente afectada por la sobreexplotación, sobre ella recaen la mayoría de los impuestos y la presión consumista. Como resultado se manifiesta una tendencia reaccionaria hacia los pobres, al mismo tiempo que se idolatra y persigue el modo de vida de las clases más acomodadas. Es una lucha por mantener un status y una ilusión de ascender en la escala social por la vía de los ingresos económicos y la posesión de vienes materiales. No queda tiempo para reflexionar, sensibilizarse y trabajar en proyectos colectivos que ayuden a construir una sociedad mejor. El sistema ha logrado compartimentar y aislar también a este sector por medio de sus dispositivos económicos y la cultura mediática. Abundan los casos de personas que trabajan 10 o 12 horas por día y si les queda algo de tiempo y energía lo dedican a mirar TV, chatear, mandar mensajes con el celular, leer el horóscopo, etc. Esas personas están abstraídas, estresadas y alienadas y no encuentran el camino para librarse de esa situación. Lo peor es que están creídas que la solución es de tipo individual y hasta cuasi-mágica. Algunos se encomiendan a religiones inescrupulosas que ofrecen el milagro instantáneo, otros se abrazan a los vicios, recurren al tarot y cualquier clase de escape que les prometa la ansiada liberación. ¿Qué se puede hacer ante esto? Desacelerar, tratar de juntarnos, reflexionar, cooperar, involucrarnos en proyectos colectivos que promuevan la mejora de la sociedad, convencer a otros para participar honesta y desinteresadamente Nada da más satisfacción que ayudar a los demás, que socializar los problemas y unirnos para reclamar cambios en las cosas que están mal. En definitiva luchar, luchar juntos, militar por la vida, vivir por fuera de los mecanismos perversos de la sociedad de consumo. Hay mil formas: sociedades de socorro, protectoras de animales, sindicatos, etc. Es practicar la solidaridad y el compromiso social. Ayudando a otros también nos ayudamos a nosotros, estamos todos en el mismo barco que hace agua por todos lados. Pero no solo se trata de poner alivio a las yagas que va provocando el sistema, para que éste siga actuando sin sobresaltos, se trata también de reclamar para cambiar, porque sabemos que otro mundo es posible y porque no queremos ni aceptamos la basura que nos quieren hacer comer todos los días. Compasivos y solidarios sí, pero no idiotas y resignados. Acción, reflexión, conciencia y lucha, esa es la consigna.
Con cada pequeña acción de reflexión y lucha que hagamos en este sentido le estaremos asestando un nuevo golpe al sistema avanzando hacia su sustitución por algo merecidamente mejor. Y al hacerlo, créanlo, nos sentiremos útiles y liberados.
Boris Caballero

sábado, 6 de febrero de 2010

Las propuestas de matemáticas a través del tiempo

Conociéndome una buena amiga me madó el siguiente mail y me pareció una forma muy graciosa de autoevalurarnos en las propuestas de enseñanza de matemáticas que aplicamos...
Se los dejo y espero que los haga pensar y reirse como a mí.

Como han cambiado las cosas......

1. Enseñanza de matemáticas en 1950:
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100.00. El costo de producción de ese carro de leña es igual a 4/5 del precio de la venta.
¿Cuál es la ganancia?

2. Enseñanza de matemáticas en 1970:
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100.00. El costo de producción de ese carro de leña es igual al 80% del precio de la venta.
¿Cuál es la ganancia?

3. Enseñanza de matemáticas en 1980:
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100.00. El costo de producción de ese carro de leña es de $ 80.00.
¿Cuál es la ganancia?

4. Enseñanza de matemáticas en 1990:
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100.00. El costo de producción de ese carro de leña es de $ 80.00. Escoja la respuesta correcta que indica la ganancia:
( ) $ 20.00 ( ) $40.00 ( ) $60.00 ( ) $80.00 ( ) $100.00

5. Enseñanza de matemáticas en 2000:
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100.00. El costo de producción de ese carro de leña es de $ 80.00. La ganancia es de $ 20.00.
¿Es correcto?
( ) Si ( ) No

6. Enseñanza de matemáticas en 2009:
Un cortador de leña vende un carro de leña por $ 100.00. El costo de producción de ese carro de leña es de $ 80.00. Si Ud. sabe leer coloque una X en los $ 20.00 que representan la ganancia.
( ) $ 20.00 ( ) $40.00 ( ) $60.00 ( ) $80.00 ( ) $100.00

martes, 5 de enero de 2010

¿Será la Homeschooling una buen opción educativa?

Homeschooling: Educación en el Hogar

Concepto: Movimiento de educación y formación en el propio hogar que gana cada vez más adeptos en los EEUU y en el mundo

Les dejo un artículo extraído de revista.libertaddigital.com que defiende esa modalidad eduativa para que la analicen, por lo pronto me reservo la opinión hasta tener otras fuentes de consutla y experiencia...

"Educación en casa"

"El homeschooling es un movimiento en expansión en EEUU, donde ya hay más de un millón y medio de niños que están siendo educados en casa. De hecho, en España todos los padres se dedican, en cierta medida, al homeschooling hasta que endosan sus hijos a un jardín de infancia o la escuela primaria. Los niños aprenden con los padres a caminar, a hablar, a leer y, en buena medida, a escribir.

La educación en casa parte, pues, de la idea de que extender esa formación hasta edades más avanzadas es sumamente beneficioso para los niños. De hecho, en EEUU la formación, tanto cultural como moral, de los homeschooled es infinitamente superior a la de los alumnos de la escuela pública o privada. Como nos explica Pablo Molina en su excelente análisis del tema, "en una de las investigaciones más exhaustivas realizadas al respecto, los escolares educados a través del Homeschooling en el Estado de Pennsylvania acreditaron una media de percentil 86 en lectura y un percentil 73 en matemáticas, tomando como percentil 50 la media nacional del sistema estatal". En la práctica es bastante frecuente encontrar a homeschooled recibiendo galardones nacionales por su inteligencia, preparación y cultura.

Recientemente, Kelly Kuerstein ofreció en nuestro país una serie de charlas en las que animaba a los padres disconformes con el adoctrinamiento de la LOE a practicar el homeschooling. Kuerstein relató alguna de las hazañas de la enseñanza en casa: "En EEUU, universidades como Harvard, Yale, etcétera, buscan a sus alumnos para que ingresen (...) a edades más tempranas, entre 15 y 16 años (…) Uno [de sus hijos] tradujo La Eneida a los 12 años, mientras que otro, a los 15, estudia Biología a nivel universitario".

El homeschooling es, por otro lado, mucho más barato que las escuelas públicas o privadas. La mayoría de los materiales necesarios se encuentra disponible gratuitamente en la Red –los recursos son innumerables: basten tres ejemplos en inglés (I, II y III) y uno en español–, y los padres pueden combinar el trabajo con la educación de sus hijos. Es habitual que varias familias con unos mismos valores morales establezcan sistemas rotatorios para dar las clases.

La crítica más habitual que suele hacerse a este método de enseñanza es la falta de socialización de los hijos. ¿Dónde encontrarán amigos si no acuden en manada a la escuela? Sin embargo, la objeción carece de fundamento. Algunos estudios recientes, como el del National Home Education Research Institute, han descubierto que los homeschooled son más sociables, entusiastas y extravertidos que los alumnos de las escuelas convencionales.

La educación pública segrega a los niños por edad, y el abuso escolar es harto habitual. Los alumnos están obligados a acudir a unas aulas donde pueden ser maltratados e insultados por grupos de jóvenes excluyentes. Si de algo no puede presumir la educación pública es de ser un espacio de concordia, integración y amistad.

El homeschooling permite combinar una excelente formación académica con un entero desarrollo moral. Los niños no sólo aprenden más y mejor, sino que son educados a la luz de las convicciones morales de sus padres. Una sociedad libre requiere de individuos libres, y la libertad pasa por reforzar los vínculos voluntarios y naturales, como la familia, frente a las cadenas totalizadoras del Estado.

Tras la LOE, quedan incluso más patentes las pretensiones absolutistas de nuestros políticos. Ya sea a través de la escuela privada o, preferentemente, de la enseñanza en casa, hemos de evitar que el Estado, tal y como pretendía el partido comunista ruso, nacionalice a nuestros hijos." Autor original Juan Ramón Rallo

lunes, 4 de enero de 2010

Un visión distinta de la educación privada

¿Será la educación privada la alternativa más conveniente para una eduación más equitativa y más libre?

Antes que nada me gustaría aclarar que el siguiente artículo no es de mi autoría, que lo encontré en una noche de insomnio mientras navegaba por la red y me pareció interesante. He ejercido como docente tanto en el ámbito privado como en el público y encuentro en dicho artículo elementos que nos pueden beneficiar en nuestra labor y visión como docentes... Es bueno escuchar varias campanas y ver las cosas desde distintos puntos, hace varios años un buen profesor me enseñó que el mejor modo de llegar a una conclusión acertada es analizar las posturas antagónicas y divergentes.
Como hijo de la escuela pública, docente de vocación y lector asiduo de temáticas relacionadas a pedagogía y políticas educativas, me resultó sumamente interesante, dejando a un margen por supuesto, un montón de aspectos tendenciosos que no vienen al caso y con los que yo no estoy para nada de acuerdo. Lo que quiero decir es, que si bien con algunos conceptos y opiniones que se exponen en éste no estoy de acuerdo, considero que se debe leer el siguiente con una mente abierta y un ojo crítico, lejos de toda posición partidaria que uno tenga y que el autor deja ver muy claramente, cosa que hubiera sido mejor omitiera para evitar predisposiciones subyacentes…
Es bueno aclarar el concepto de libertad y de derecho a la educación que se plantea en España y que entiende que para ser libre e igualitaria debe no sólo brindar el mismo tipo de educación a todos sino también la posibilidad de variar dentro de ella. Es decir, que el Estado debe brindar condiciones a los padres que les permitan elegir para sus hijos una educación pública (como la que conocemos en Argentina, Uruguay y otros países de América) y también una educación privada, que podrá ser subvencionada (costeada) por el Estado para aquellos que no cuentan con los medios para pagarla. He hallado en este planteo una visión mucho abarcativa y múltiple al concepto de libertad y derecho a la educación.


Les dejo con un fragmento del artículo de Juan Ramón Rallo publicado en la revista.libertaddigital.com con el título "Por una educación privada y libre":

"La escuela privada"

"La alternativa más obvia a la escuela pública es la privada. Por escuela privada entiendo aquella institución absolutamente separada del Estado, tanto en el aspecto financiero como programático. La concertada, aunque en muchos casos presenta un grado de apertura y libertad mayor que la pública, sigue en la práctica subordinada a la regulación pública, en tanto buena parte de sus fondos los obtiene del Estado.

La escuela privada es superior a la pública tanto en libertad como en calidad. Los padres pueden elegir los colegios privados que mejor representen y difundan los valores en que quieren educar a sus hijos. No hay necesidad de homogeneizar e igualar a todos los alumnos. Cada familia tiene la opción y la libertad de elegir la formación de sus hijos.

Así mismo, poca gente discute –ni siquiera los izquierdistas– que la calidad de la escuela privada es superior a la de la pública. Generalmente, la izquierda suele explicar esta diferencia por la mayor dotación de medios de las privadas: si la escuela pública dispusiera de la misma cantidad de fondos, sostienen, obtendría resultados equivalentes a los de la privada.

Olvidan, claro está, que el gasto en educación no ha dejado de incrementarse durante las últimas décadas, parejo al radical empeoramiento de la calidad en la escuela pública. En realidad, la diferencia fundamental entre la escuela pública y la privada no es la cuantía de los recursos, sino el origen de los mismos. Cuando un empresario quiere obtener dinero debe ofrecer un producto de calidad que sirva al consumidor. Cuando el Estado quiere obtener dinero, le basta con subir los impuestos.

Un empresario privado está siempre buscando mejores profesores, mejores materiales y mejores métodos docentes. Los profesores, a su vez, se ven compelidos a mejorar y a aprender continuamente. En este proceso competitivo, los padres van seleccionando aquellos colegios que, a su juicio, tienen mayor calidad. Los peores empresarios y profesores quiebran, liberando medios y recursos que serán aprovechados por los mejores empresarios y profesores. En el mercado opera un círculo virtuoso que va mejorando día a día la educación de los individuos.

Por el contrario, la educación pública se preocupa más por granjearse el apoyo de los políticos. Sus clientes no son los padres, sino los burócratas. Es más: lejos de perseguir la superación, las escuelas públicas tienen obvios incentivos para empeorar. Si un colegio público es eficiente, automáticamente verá recortados sus fondos, que irán a parar a otros centros "más necesitados". En el sistema público conviene emprender grandes e improductivas inversiones para recibir ingentes sumas de dinero. Los directores que reducen costes ven disminuida su financiación.

Los profesores, por su parte, son funcionarios que tienen asegurado el puesto de por vida. No necesitan realizar un buen trabajo, ni mejorar su formación continuamente. Al profesor funcionario le basta aparentar que enseña a los alumnos, no necesita hacerlo realmente. Tal y como decían en los obreros de la URSS: "Ellos hacen como que nos pagan y nosotros hacemos como que trabajamos".

La educación pública padece un círculo vicioso de degeneración: control político, despilfarro gestor y contratos vitalicios. Todos los componentes para minimizar el esfuerzo y maximizar la financiación. Cuanto menos se trabaja, más excusas hay para pedir fondos. La quiebra en el sistema público es imposible, por muy malo que sea un colegio y su administración.

A pesar de las indudables ventajas de la escuela privada sobre la pública, los izquierdistas suelen justificar a ésta aduciendo razones de equidad. Sin la escuela pública, aseguran, no hay igualdad de oportunidades. Los pobres sólo podrían optar, en todo caso, a escuelas privadas de muy baja calidad.

Por desgracia para su verborrea, el profesor James Tooley se ha encargado de derrumbar estos mitos, que no por muy divulgados son menos falsos. Tras varios años de investigación en el Tercer Mundo, Tooley ha concluido que incluso los habitantes más pobres de los países más pobres tienen acceso a una educación privada de calidad, al menos, tan alta como la de la pública.

En concreto, en estos países más de dos terceras partes de los alumnos acuden a escuelas privadas. El gasto de dichas escuelas para pobres oscila entre el 7 y el 12% de la renta familiar mensual. En la mayoría de los casos, además, la calidad de las escuelas es superior a la ofrecida por la educación pública.

Si en el Tercer Mundo incluso los más pobres tienen acceso a educación privada de calidad, ¿acaso alguien duda de que en España, una vez se nos hubieran devuelto los impuestos que dedicamos a financiar una educación pública manirrota, también los más desfavorecidos (que, en todo caso, son más ricos que los ricos de esos países) tendrían acceso a una educación privada de calidad? La respuesta es evidente para todo el mundo salvo para aquellos que están empeñados en utilizar el sistema público de educación para adoctrinar a los españoles." (ver artículo completo)

Sólo deseo agregar a modo de reflexión que me gustaría trabajar con niños de condiciones sociales muy carenciadas que asisten a escuelas públicas en las condiciones físicas que he trabajado en los colegios privados
Espero vuestros polémicos comentarios...
Carlos García

martes, 29 de diciembre de 2009

Figuración y Abstracción: Conceptos básicos para enseñar artes plásticas

Figuración y Abstracción: Conceptos básicos para interpretar la pintura y comprender las distintas corrientes pictóricas

¿Qué es la Pintura Abstracta?

Para entender qué es la pintura abstracta primero tenemos que definir qué es la pintura figurativa.
Comprender ambos conceptos nos ayudará a entender e interpretar de un modo claro, sencillo y básico todo tipo de pinturas y corrientes.

Figuración
El arte figurativo busca representar la realidad y los objetos tal cual los vemos, de la manera más fiel posible, copiar la realidad y plasmarla como se ve y se percibe a través la vista humana. Siempre existe un lugar u objeto real de referencia de donde se parte, es decir, un modelo.

Abstracción
El arte abstracto no busca representar la realidad ni los objetos tal cual los vemos, no busca realizar una “copia fiel” de la realidad. Usa el lenguaje visual de las formas, los colores y las líneas para crear una composición que puede existir independientemente de que éste presente o no en el entorno. No requiere de un objeto de referencia observable.

Analicemos el siguiente ejemplo:
 

¿Qué vemos en cada una de las pinturas?
Pareciera que cada una representa una realidad distinta pero sin embargo ambas se refieren a un mismo objeto: un toro o buey. La diferencia es que lo hacen de un modo distinto desde el punto de vista plástico. La primera imagen recurre a la figuración intentado realizar una representación fiel del objeto, una copia de la realidad. En cambio la segunda imagen recurre al lenguaje abstracto para expresar más bien una idea, un concepto, un "sentir el objeto" por parte del autor. Quien la contempla no tiene porque ver el "toro" en ella para que ésta tenga éxito desde el punto de vista plástico sino captar un sentimiento, una sensación producida por esa imagen visual. El autor se propone transmitir más lo que le produce ese objeto que retrata que lo que ve de él. Por ello es sumamente importante que al enfrentarnos, con humildad, a una obra de tipo abstracta no nos concentremos tanto en que podemos ver del mundo real en ella sino en qué sentimientos nos produce esa forma, ese color, esa composición como un todo. Ante ella intentaremos interpretar qué sensaciones nos provoca, qué emociones evoca, a dónde nos remota, es decir, mirarla de un modo más subjetivo que objetivo. Una vez realizado este ejercicio podemos afirmar "me agrada" o "no me agrada" con mayor propiedad y no decir simplemente "no me gusta porque no la entiendo".

Para los docentes:
Nuestros alumnos necesitan aprender a manejar ambos lenguajes para comprender mejor el mundo que los rodea. Es bueno proponer instancias de análisis y de producción con dicha temática, los ánima muchísimo. He comprobado el desafío que significa para un alumno de sexto año intentar dibujar su casa de un modo abstracto y no figurativo, se los recomiendo se llevarán sorpresas en muchos sentidos. Considero fundamental este conocimiento en el desarrollo de un pensamiento complejo, abstracto y creativo que les permite a nuestros alumnos una mayor nivel de abstracción y por ende de desarrollo intelectual. Favorece además la ruptura de estructuras que obstaculizan las capacidades de crecimiento y desarrollo cognitivo, crea un conflicto cognitivo y aumenta el aprendizaje significativo. Atiende a la diversidad de los alumnos y en muchos casos fortalece la autoestima de aquellos que se sienten incapaces de expresarse a través de la pintura. Intentar este ejercicio con los alumnos suele ser muy recomendable, hace mucho tiempo que lo vengo haciendo con los míos (antes de que estuviera en el programa o currículo) y me da muchas satisfacciones...
Carlos García (maestro de educación común)

Artículo dedicado a un gran amigo: Nicolás Parma
Te debía una explicación


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artes plásticas y abstracción
Descargar presentación en power point: ¿Qué es la pintura abstracta?






lunes, 28 de diciembre de 2009

Nuevas escuelas de tiempo completo

Lo que se viene: Nuevas escuelas de tiempo completo: un calmante para un paciente grave


Con el advenimiento de tiempos electorales surgen como es costumbre algunas promesas de cambio y algunas propuestas recicladas respecto a los distintos temas que componen la realidad nacional de nuestro país.

Por supuesto que es poco lo que se puede escuchar en materia de ideas y proyectos en este tiempo, apenas algunos titulares que se filtran entre el griterío, los cantitos y las descalificaciones a granel. El debate y la discusión profunda e inteligente de las ideas ha sido sustituido por el marqueting y el los eslóganes vacíos de contenidos; los electores se asemejan más a hinchas de fútbol que a ciudadanos pensantes. En este panorama y en materia de educación, se manejó por los distintos candidatos presidenciales la creación de nuevas escuelas de tiempo completo. Algunos hasta incluso se animaron a dar un número, entre cuatrocientas y quinientas desparramadas por todo el territorio uruguayo, obviamente priorizando su instalación en las zonas de contexto sociocultural más desfavorable.

Ante la propuesta señalada y avizorando de que algo de esto se concretará en los próximos cinco años, cabe hacerse algunas preguntas: ¿cómo están funcionando hoy las escuelas de tiempo completo existentes? ¿Han cumplido medianamente con los objetivos que motivaron su creación en nuestro país (Plan Rama)? ¿Hasta que punto han dado respuesta al déficit educativo existente: rezago, ausentismo, vulnerabilidad social, etc.? Las nuevas escuelas de esta categoría, ¿funcionarán del mismo modo que las actuales?

En primer lugar, las escuelas de tiempo completo existen desde hace siglos, no es un invento nuevo y menos un invento uruguayo. Acá se decidió instaurarlas con el objetivo de contrarrestar las crecientes carencias educativas y culturales de una población urbana cada vez más empobrecida y marginal (la mitad de los niños uruguayos se sitúan por debajo de la línea de la pobreza). Realidad generada básicamente por políticas económicas neoliberales que profundizaron el éxodo campo-ciudad y el desmantelamiento de la estructura industrial del país, (mientras se inauguraban escuelas de tiempo completo, se cerraban fábricas y escuelas rurales). La escuela tradicional uruguaya estructurada para educar a niños de clase media o trabajadora dentro del marco de una sociedad medianamente integrada e integradora pasó a ser prácticamente inoperante a la hora de intentar educar a niños hambrientos, violentados y desestimulados, provenientes de los numerosos y crecientes asentamientos y tugurios urbanos de muchas ciudades del Uruguay.

La idea era y es retener a esos niños dentro de las instituciones educativas por un tiempo mayor al que normalmente se estila, esto es pasar de jornadas de 4 horas a jornadas de 8 horas, con el objetivo de alejar a los alumnos, en lo posible, de las influencias negativas de su propio entorno social. Cabe señalar que en el mismo sentido se estructuró el funcionamiento de escuelas de contexto sociocultural crítico (escuelas comunes con 4 horas de coordinación docente rentadas por mes) y los llamados maestros comunitarios (que entre otras cosas trabajan con las familias de alumnos vulnerados socialmente).

Esta contención asistencialista sólo tiene sentido desde el punto de vista social y educativo, si resulta en procesos de enseñanza y aprendizaje fructíferos, donde cada niño que transite por estas instituciones salga fortalecido intelectual, moral y físicamente, en pocas palabras que cada niño experimente un cambio positivo e indeleble en su personalidad. Entonces la clave era dotar a esas escuelas de una serie de recursos y un modo de funcionar cualitativamente superior. Teóricamente estas escuelas deben contar con espacios y ambientes cómodos y adecuados, y una serie de actividades diversas que incluyen la participación de docentes talleristas en diferentes áreas del conocimiento. Dispondrían entonces con taller de manualidades, enseñanza de idiomas, informática, educación física, educación artística, actividades audiovisuales, taller musical, 3 comidas diarias, más la participación de psicólogos y asistentes sociales. Todo esto como se dijo, contando con estructuras edilicias apropiadas y modernas y la participación de docentes con sólida formación académica. Groseramente descriptas, estas serían las condiciones ideales de funcionamiento de estas escuelas.

Pero hasta aquí la dulce melodía teórica instrumentada por políticos y tecnócratas; más allá de ella la realidad mostró situaciones bastante menos felices.

La gran mayoría de escuelas de tiempo completo funcionan sin contar con la totalidad de los docentes “especialistas” en las áreas señaladas. Esto se debe a que no hay personal calificado suficiente para cubrir los puestos vacantes y/o el salario que se les asigna es menguado. También está el vicio de las licencias, del que muchos docentes descomprometidos y/o superados por el multiempleo hacen uso y abuso, dejando horas vacantes que nadie toma.

Este problema lleva a que la propuesta educativa de estas escuelas se deteriore considerablemente, ya que resulta insostenible mantener a los niños 8 horas dentro de una institución educativa que ofrece actividades tediosas y repetitivas. Por tanto todo parece resumirse en un encierro institucionalizado, ya que estamos hablando de escuelas urbanas, escuelas que presentan una pobreza sustancial de espacios y ambientes naturales (parques, jardines, naturaleza), o la disponibilidad de vehículos para movilizarse fuera de las escuelas (paseos y salidas didácticas coordinadas).

Con todo y obteniendo los resultados más auspiciosos, en muchos casos los egresados de estas escuelas no logran tener éxito ni en el mundo laboral, ni en el mundo académico.

Significa que a pesar del esfuerzo empleado por parte de la Educación Pública para revertir estas situaciones de vulnerabilidad social, los resultados continúan siendo desalentadores, ya que no existe una estrategia global que abarque las distintas etapas de la vida de los seres humanos afectados, gravitando en las principales facetas que forman parte de su existencia. Si las escuelas de tiempo completo devuelven a sus egresados a las mismas condiciones estructurales de existencia (vivienda precaria, hacinamiento, violencia social, promiscuidad, hambre, etc.), no valdrá de mucho que estos hayan sido buenos o brillantes alumnos escolares, pues en definitiva siguen siendo muchachos pobres viviendo en barrios marginales. Adolescentes sin muchas posibilidades de continuar estudiando o en su defecto insertarse al mercado laboral. No se ha pensado en la etapa pos escolar de esos egresados de las escuelas de tiempo completo. Una vez salido de ellas, desaparece la contención social, las actividades planificadas, la enseñanza adaptada a sus condiciones, las tres comidas diarias y todo el afecto y comprensión brindados dentro del marco de la educación pública escolar. Precisamente, en la etapa más conflictiva de la vida, la adolescencia; estos muchachos son empujados al casi total desamparo social e institucional. De ahí los alarmantes niveles de ausentismo en educación secundaria (preámbulo de la delincuencia y los vicios sociales). ¿Cuál ha sido la respuesta estatal al problema? Las llamadas Aulas Comunitarias. Una especie de pre secundaria, donde los jóvenes desertores del sistema con problemas de adaptación, ausentismo, baja calificación y conducta desajustada tienen la oportunidad de cursar algunas asignaturas en un régimen flexible en cuanto a horarios y exigencias académicas. De este modo por ejemplo, madres adolescentes, jóvenes que trabajan, etc. tienen la oportunidad de volver a reinsertarse en la educación formal luego de aprobar los cursos impartidos en estas Aulas Comunitarias. Este formato de educación no formal está regenteado por las cada vez más omnipresentes ONGS, que captan recursos económicos y ayuda estatal, muchos de los cuales se destinan a sueldos de tecnócratas y burócratas que comúnmente “trabajan” en estas organizaciones “sin fines de lucro”. Si bien no se tienen cifras oficiales en cuanto al impacto de las Aulas Comunitarias en el problema de la deserción de los estudiantes en secundaria, creemos que este ha sido muy débil, ya que las cifras de deserción en educación secundaria formal, no muestran cambios significativos al respecto.

Ante este panorama se nos ocurre formular desde este espacio una idea fuerza, una propuesta concreta cuya viabilidad podría ser estudiada a futuro.

No es una idea que va en el sentido de la adaptación al sistema, o de poner nuevos parches para atenuar las consecuencias más graves del mismo. Sino que se trata de una postura ofensiva, que apunta a una verdadera revolución cultural y a un cambio social de fondo en los modos de vida de las personas.

Se trata de la educación secundaria integral y popular, que abarcaría básicamente 3 tipos de instituciones nuevas. Liceos de horario extendido con un régimen de seminternado para un sector de la población estudiantil (el más vulnerado socialmente), donde los alumnos además de contar con las asignaturas comunes, tendrán alimentación adecuada, actividades deportivas y culturales, salas de estudio, habitaciones y todos los implementos necesarios para poder estudiar en forma realmente gratuita (algo así como una beca completa). A cambio se exigirá al alumnado dedicación completa, disciplina y ciertos niveles mínimos de desempeño académico.

Con un formato similar también es posible instaurar escuelas de artes y oficios, con régimen de pasantías para estudiantes avanzados y egresados.

Así mismo, para jóvenes infractores con antecedentes delictivos y problemas de adicciones deberán crearse Colonias Productivas. Las mismas funcionarán en el ámbito rural (los viejos edificios de las escuelas rurales cerradas serían ideales) y en ellas no sólo se enseñarían asignaturas teóricas, sino que se complementarían con actividades productivas, oficios varios y deportes. En este caso el aspecto disciplinar será más riguroso pudiéndose contar con instructores militares para dichos efectos. El personal docente trabajará en forma rotativa, a los efectos de no quedar aislado de su ámbito familiar por períodos prolongados de tiempo, y recibirá una remuneración sensiblemente superior respecto a los profesores comunes. Los primeros egresados de esas colonias podrían ser futuros instructores y mentores de nuevas colonias, ayudando a reproducir las experiencias exitosas, o podrían integrarse a distintos emprendimientos productivos cooperativos y autogestionados con apoyo estatal.

Junto con esto, se deberá seguir intensificando la descentralización de carreras técnicas de nivel terciario, apoyándose estas en la educación a distancia y los cursos semipresenciales. La actual y todavía insipiente descentralización de la Universidad, junto con la creación de centros regionales universitarios en distintos puntos del interior del país es algo altamente positivo que apunta a la democratización de la educación; y con lo cual obviamente estamos todos de acuerdo.

En todas estas nuevas instituciones (y en las viejas también) se deberá poner especial énfasis en la formación de valores y la diagramación de un “espíritu comunitario” que supere los afanes individualistas de la sociedad de consumo, a su vez irán incorporando el valor del trabajo como eje vertebrador de todas las experiencias estudiantiles, en ese sentido la mancomunión de trabajo manual e intelectual será fundamental para ir borrando definitivamente la falsa dicotomía implantada por la ideología burguesa, tan proclive a la discriminación y al burocratismo. Deberán colaborar con este proyecto otras instituciones y sistemas pertenecientes a la órbita estatal (Salud Pública, Universidad, Ministerio de Defensa, Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca, etc.). Para evitar derroche de esfuerzos y recursos lo más indicado es instrumentar planes pilotos, con evaluaciones permanentes a los efectos de realizar los ajustes y correcciones correspondientes. Para luego dar lugar al desarrollo del plan en forma masiva.

Por supuesto, que si los cambios a nivel social se producen (eliminación de la pobreza y la indigencia, pleno empleo, viviendas dignas, acceso universal a los servicios básicos, etc.) mejorando las condiciones estructurales de las comunidades en forma sustancial; este tipo de instituciones podrían mutar a formas de integración y funcionamiento menos asistencialistas.

En definitiva se trataría de un gran esfuerzo económico y humano profundo y radical, que deberá estar inscripto en el marco de un nuevo tipo de sociedad en formación. La educación no puede actuar sola como una isla, si las demás condiciones sociales no acompañan el accionar educativo. La educación es un subsistema dentro del gran sistema que es la sociedad, por tanto se deben operar cambios dentro de todos los ámbitos sociales para que la educación logre sus cometidos en un escenario donde se den amplios consensos (en los que estarán excluidos los que quieren mantener todo como está, para perpetuar los privilegio de siempre), y un plan coordinado con objetivos claros y metas precisas. No podemos como sociedad darnos el lujo de pervertir a nuestros jóvenes, o de otorgarles una educación que luego no redundará en posibilidades genuinas de éxito en el campo laboral. Pero tampoco nos convence la idea de preparar un ejército de técnicos y operarios calificados listos y a la orden de empresarios y empresas que guiados por el afán de lucro, incurren en prácticas de explotación y especulación que afectan la estabilidad laboral, las condiciones de trabajo, el medio ambiente y el desarrollo armónico de la economía y la sociedad.

Lo que se debería ayudar a formar, desde nuestra opinión, es un grupo creciente de jóvenes altamente calificados y creativos, con una sólida formación moral, un alto grado de sensibilidad social, y un compromiso irrenunciable por mejorar las condiciones de vida de toda la comunidad a la que pertenecen. Estamos hablando de una educación centrada en otros valores, que no son los de la sociedad capitalista actual, estamos hablando del surgimiento de nuevos hombres y mujeres para un nuevo tipo de sociedad, mucho más justa y armónica. ¿Estaremos dispuestos? Espero que si. Nuestros hijos merecen algo mucho mejor que esta cloaca contaminada llena de vicio y desesperanza que tenemos hoy como sociedad. Se impone hoy más que nunca, la revolución cultural, la supervivencia de las sociedades humanas y de la propia humanidad dependen de ella; no tenemos dudas de esto. Se lucha o se muere, no hay otra opción, ni tiempo que perder.

Boris Caballero